La vida no tiene la culpa que por dentro me este muriendo por ello mi corazón cerró las puertas para que no entre ningún sentimiento. No me asusta la muerte ni lo irónico que resulta que las mejores cosas de tu vida te lleven a sufrir dirigiendo el dolor dentro de mi. Mi pecado amar con toda el alma, solo recuerdo a alguien que hizo lo mismo pero el mundo se dio cuenta ya cuando había muerto en esa maldita cruz. Es por eso que preferiría dejar de existir o dar un gran salto al pasado, aunque no sirviera de nada ya que si en realidad regresara, es tanto mi amor por la persona que termino conmigo que lo volvería a hacer igual con tal de estar a su lado por un momento.
Las flores no se marchitan con el paso del tiempo sino porque nadie les brinda el amor y la atención que necesitan, al igual que el corazón, saber que para ellas una caricia y un poco de agua son igual que un "te amo" a un ser querido y así como ellas florecen, un alma se hace mas grande. Qué extraño es pensar que la cosa más insignificante como lo es una sonrisa pueda hacer que un hombre mueva montañas y algo como el silencio te pueda llevar a la muerte.
El viento sopla y apaga las velas, las nubes avanzan y cubren la luna, la tristeza reina y marchita las flores, la lluvia cae y acaricia mi tumba.
Es muy tarde ya para el brote de lagrimas no sacaran el dolor que me carcome por dentro sepultado con mi rabia mi corazón se hizo hielo y mi sentencia morir por la persona que anhelo, se dice que el sonido no existiría si no hubiera alguien que lo escuchara y el silencio reinaría si no hubiera palabras tiernas que lo aniquilaran.
En silencio tuve un sueño distante. En silencio aumentaron poco a poco mis penas. En silencio pasa rápidamente el tiempo. En silencio terminare mi amarga condena.
Los ojos son el reflejo del alma por ello de nada sirve cubrirlos en esta vida y la boca es la expresión del corazón que hablara solo cuando este seguro que lo que dira es mas hermoso que el silencio. En mi vida reino solo el ser despreciado y ahora aprecio la oscuridad dentro de mi podrido corazón donde solo brillaran las llamas del infierno.
Esta es mi ultima petición ser olvidado para siempre ahogar el recuerdo en un lamento infinito, borrar la memoria con un viento eterno, pudrir mi alma dentro de este sepulcro, convertir mi alma en lluvia que caerá cuando en la mente de alguien este mi recuerdo.
La depresión merma La paciencia innata, De quien padece La soledad insuficiente En la alegría y vida de mi corazón…
El lucero de mis sueños semeja el farol de la góndola muerta sin rumbo ni dirección, sobre ese mar de almas, ese errante mar en pena.
La locura me invade ángeles y demonios me acompañan y las noches enfermas semejanza de olvido trasciende.
Estas noches oscuras, alimentan el miedo y la tristeza y reflexionan en mi mente los terrores mas frecuentes.
El crimen capital del sufrido sentir de emociones padecidas por la belleza de la oscura noche complaciente, me acoge y me cuida, libera mi alma del pecado, y el sufrido y agónico pasto me purga y me salva…
Como un manto de agonía mis ojos ya padecen la larga y eterna noche, concilio de mis sueños y mil emociones perdidas...
Esa musa que me inspira, me sabe abrazar con sigilo y la mente del ser humano, tras la larga noche de espera, impide a la góndola muerta finalizar su eterno camino.
Busco la sabiduría, ni el consumismo ni la fama ya que no me hacen falta para ser feliz en la vida…
A vosotras, estrellas, alza el vuelo mi pluma temerosa, del piélago de luz ricas centellas; lumbres que enciende triste y dolorosa a las exequias del difunto día, güérfana de su luz, la noche fría;
ejército de oro, que por campañas de zafir marchando, guardáis el trono del eterno coro con diversas escuadras militando; Argos divino de cristal y fuego, por cuyos ojos vela el mundo ciego;
señas esclarecidas que, con llama parlera y elocuente, por el mudo silencio repartidas, a la sombra servís de voz ardiente; pompa que da la noche a sus vestidos, letras de luz, misterios encendidos;
de la tiniebla triste preciosas joyas, y del sueño helado galas, que en competencia del sol viste; espías del amante recatado, fuentes de luz para animar el suelo, flores lucientes del jardín del cielo,
vosotras, de la luna familia relumbrante, ninfas claras, cuyos pasos arrastran la Fortuna, con cuyos movimientos muda caras, árbitros de la paz y de la guerra, que, en ausencia del sol, regís la tierra;
vosotras, de la suerte dispensadoras, luces tutelares que dais la vida, que acercáis la muerte, mudando de semblante, de lugares; llamas, que habláis con doctos movimientos, cuyos trémulos rayos son acentos;
vosotras, que, enojadas, a la sed de los surcos y sembrados la bebida negáis, o ya abrasadas dais en ceniza el pasto a los ganados, y si miráis benignas y clementes, el cielo es labrador para las gentes;
vosotras, cuyas leyes guarda observante el tiempo en toda parte, amenazas de príncipes y reyes, si os aborta Saturno, Jove o Marte; ya fijas vais, o ya llevéis delante por lúbricos caminos greña errante,
si amasteis en la vida y ya en el firmamento estáis clavadas, pues la pena de amor nunca se olvida, y aun suspiráis en signos transformadas, con Amarilis, ninfa la más bella, estrellas, ordenad que tenga estrella.
Si entre vosotras una miró sobre su parto y nacimiento y della se encargó desde la cuna, dispensando su acción, su movimiento, pedidla, estrellas, a cualquier que sea, que la incline siquiera a que me vea.
Yo, en tanto, desatado en humo, rico aliento de Pancaya, haré que, peregrino y abrasado, en busca vuestra por los aires vaya; recataré del sol la lira mía y empezaré a cantar muriendo el día.
Las tenebrosas aves, que el silencio embarazan con gemido, volando torpes y cantando graves, más agüeros que tonos al oído, para adular mis ansias y mis penas, ya mis musas serán, ya mis sirenas.
Me he encerrado en el tormento de un poema que ha sido negado, la duda aun me acaba por dentro y me pregunto el ¿por que?, me temo que la verdad es más complicada ahora provocando algo absurdo como un adiós...
Unas palabras han sido el llanto eterno en mis ojos que aun no aprenden a no dejar brotar la lagrima del fin y mi garganta sumergida en sollozos solo ha logrado gritar a la noche por la partida mortal de tu alma. Pero la desgarradora sorpresa que a mis oídos trae tu melodiosa voz, ¿son acaso ciertas las frases que escuche esa noche?. Si fueron ciertas no me negaras el misterioso sentimiento que encarna.
Y en medio de las caricias del aire y de la lluvia bendigo a la hermosa noche que a mis brazos te trajo y ruego a cada despertar por la paz que aun no encuentras y te amo ya sea a distancia o cercanía en la noche de un sueño. Porque el no resignarme me ha dado el elixir para mañana una dosis perfecta de tu esencia no olvidada y me regalo a ser el espíritu de un amante perdido en la nada.
Ese instante que no se olvida, Tan vacío devuelto por las sombras, Tan vacío rechazado por los relojes, Ese pobre instante adoptado por mi ternura, Desnudo desnudo de sangre de alas, Sin ojos para recordar angustias de antaño, Sin labios para recoger el zumo de las violencias perdidas en el canto de los helados campanarios.
Ampáralo niña ciega de alma, Ponle tus cabellos escarchados por el fuego; Abrázalo pequeña estatua de terror. Señálale el mundo convulsionado a tus pies, A tus pies donde mueren las golondrinas Tiritantes de pavor frente al futuro. Dile que los suspiros del mar Humedecen las únicas palabras Por las que vale vivir.
Pero ese instante sudoroso de nada, Acurrucado en la cueva del destino Sin manos para decir nunca, Sin manos para regalar mariposas A los niños muertos.
Verdes ojos que al amparo de tu mirada paralizan el tiempo frente a los míos y entonces, me rodea y domina un impulso que me transporta hacia tu cuerpo y te presentas como si estuvieras moldeada para mis manos que reconocen tus líneas y se confabulan con mis labios deseosos de humedecer los tuyos, imagino entonces rodear tu cuerpo y tomar de él todo lo que es mío, te sostengo estoy tras de ti con mi boca murmuro tu nombre desde tus oídos hasta la bronceada figura de tus hombros, entonces tu respiración se agita y nuestros cuerpos son uno, mis dedos descifran tu cuerpo y guían mis manos a lugares que nos estremecen, tus labios enrojecen y tu mirada ya es mía, te has entregado al delicado movimiento que nos aborda placenteramente, ya no hay limites todo fluye, busco sostener fuertemente tu figura y fusionarla con la mía, luego tiendo tu cuerpo desnudo sobre una suave cama blanca y me recuesto sobre ti deslizando la palma de mis manos hasta encontrar tus pechos que endurecidos me esperan mientras mis labios disfrutan de tu aterciopelada espalda, tu respiración se transforma en deliciosos sonidos que me enloquecen, de pronto tus sensuales caderas se apoderan del espacio moviéndose como delicadas ramas sopladas por él viento e incansablemente buscan tener contacto con mi piel. Si, inevitablemente ya no hay volver, mi cuerpo al igual que mi corazón entran por una cálida vertiente para encontrarse con las caricias del placer que dos corazones generan al renacer.
Láminas de lona vacía. Intactas láminas de barro, Se extendían ante mí, como su cuerpo hiciera en otro tiempo. Todos cinco horizontes giraban alrededor de su alma. Como la Tierra alrededor del Sol. Pero ahora, el aire que saboreaba y respiraba ha sufrido un cambio. Y todo lo que le enseñé era todo. Sé que me dio todo lo que tenía. Y mis amargas manos, se ensombrecen ahora bajo las nubes de lo que fue todo.
Todas las imágenes se han teñido de negro. Lo han tatuado todo. Salgo a dar un paseo fuera, me encuentro rodeado por algunos niños que juegan, Puedo escuchar sus risas, ¿por qué me amargo entonces? Y pensamientos retorcidos que dan vueltas en mi cabeza. Estoy girando, estoy girando. ¡Qué rápido puede caer el Sol! Y mis amargas manos, acunan cristal roto de lo que fue todo. Todas las imágenes se han teñido de negro. Lo han tatuado todo. Todo el amor que se echó a perder volvió negro a mi mundo. Tatuó todo lo que veo, todo lo que soy y lo que seré. Sé que algún día tendrás una vida maravillosa. Espero que seas una estrella en el cielo de cualquier otro, ... pero ¿por qué, por qué, ... ... por qué no puede ser, no puede ser el mio?
Sintiendo el dulce sangrar del viento Al Advertir la serenidad ganada Por las lágrimas del ángel castigador llevado Por la lujuria y abandono. Deja que mis caricias corrompan Cada una de tus emociones, De tus miradas, Rozando mis garras por tu alma Destruyendo tus sueños y anhelos Y encaprichado por tus besos cambiantes de emociones ocultas. Quizás soy yo, El que deba acabar con todo. En el camino a un futuro que nadie espera, Más se imagina. Quizás soy yo, Aquel que vuela de noche Llorando por los tormentos ganados de la risa Victima de la felicidad instantánea y mezquina Quizás soy yo, El demonio hecho para ti Que botará tus alas, Quitara tus plumas de plata Y besará eternamente tu cuello; Que seduce y excita Cada parte de mí…en mí. Lo se…soy yo… La muerte para ti El nacimiento para mí La unión de nuestras almas Que por ti, tendría.
Me hundiré en mi redención Y viviré para ti En un abismo infernal Llamado tierra.
Quizás soy yo… El nacido para sufrir, Quizás soy yo.
Un cuerpo, un cuerpo solo, un sólo cuerpo un cuerpo como día derramado y noche devorada; la luz de unos cabellos que no apaciguan nunca la sombra de mi tacto; una garganta, un vientre que amanece como el mar que se enciende cuando toca la frente de la aurora; unos tobillos, puentes del verano; unos muslos nocturnos que se hunden en la música verde de la tarde; un pecho que se alza y arrasa las espumas; un cuello, sólo un cuello, unas manos tan sólo, unas palabras lentas que descienden como arena caída en otra arena....
Esto que se me escapa, agua y delicia obscura, mar naciendo o muriendo; estos labios y dientes, estos ojos hambrientos, me desnudan de mí y su furiosa gracia me levanta hasta los quietos cielos donde vibra el instante; la cima de los besos, la plenitud del mundo y de sus formas.
¡Cada noche!, la luna brillando está, Es hora de batir vuelo hacia el inmenso cielo, Voy camino hacia donde tú estás, Quiero verte una vez más, Mi amada princesa, tú que no sabes que existo, No sabes que siempre te vigilo, No sabes cuánto te amo, tal vez un día te lo diga, Pero mientras tanto te visitare a escondidas, te observare reir, llorar, domir… Esperando un día estar junto a ti, Cada noche yo recorreré miles De distancias para verte, No importa que mis alas se desgasten, Vale la pena, pues tú eres todo para Mí: Mi vida, Mi necesidad, Mi gran amor. ¡Hoy dormida estas! … Descuida mi amada, yo cuidare de ti, Las pesadillas no llegarán, Solo tendrás dulces sueños, Pero antes del crepúsculo yo partiré, Pues la oscuridad es mi hogar, El lugar donde mi amor por ti brilla más.
Oh, la Noche, la Noche, la Solemne Noche; La Tierra cede bajo su caricia silenciosa, y el Cielo, ornado de diamantes, simula un templo amplio, donde los astros se rinden bajo el trono de la Deidad. Oh, la Noche, la Noche, la Hechicera Noche; el reinado grotesco del día ha terminado, y miríadas de Elfos se acercan en calma, con sus áureas barcas desde las Costas del Sueño. Oh, la Noche amada, Alegre y Desolada, tu bravo Céfiro galopando sobre el aire, cuando alta brilla la luna en el rociado Espacio, y la Brisa es dulce como el beso de una Dama.
Oh, la Noche, la Noche, la Encantadora Noche. Desde la fuente a la sombra del mirto, las primeras notas de la serenata flotan suavemente en el aire soñoliento; mientras claros ojos brillan entre las vides, y blancos brazos se inclinan sobre los balcones, bañando de suspiros al Caballero que aguarda, así como la hierba ansía el abrazo de la mañana. Amor en sus Ojos, Amor en sus Suspiros, Amor en cada pecho adornado con Lirios; en palabras tan sinceras que el oído más atento no las capta, y el anhelante Corazón tal vez las Pierda.
Oh, la Silenciosa Noche, donde los sueños de los estudiantes juntos se lamentan en la Tumba del Sabio; y los ojos de la Madre sobre la Cuna derraman lágrimas sobre la mejilla pálida. Oh, la Pacífica Noche, donde el pobre Vagabundo es atravesado en el campo de batalla, mientras llora la trompeta y el sable canta. Sobre ellos, la Solitaria y Triste luna es testigo de la matanza. Las Lágrimas fluyen sobre la mejilla de Hierro del centinela que yace solo. Pensamientos que ruedan por su Alma intrépida; mutilando su rostro, severo en el Día.
Oh, la Sagrada Noche, donde se acerca la Memoria, con su rostro Suave y Dulce hacia mí. Pero sus melodías son Tristes, como las aéreas baladas que el infante oye sobre las maternales faldas. A tu alrededor, delicadas formas huyen, con níveas frentes y dorados cabellos, con ojos que ciegan como los Cielos de Verano, y Labios que hablan de perdidos días pasados. Amplio es tu Vuelo, Oh, Espíritu de la Noche, por valles, corrientes y arboledas, pero mayor es en la Penumbra del austero cuarto del Poeta. Allí eliges, esquiva; vagar.
Cuando las noches son largas Y en aire se siente el temor Un halito de muerte sopla Y la ciudad se entrega al terror Los centinelas con sus gritos alertan Que mucho cuidado debes tener Porque en las noches los peligros aumentan Y una dama es a la que hay que temer
Un caballero se convierte en héroe Cuando insolente se atreve a retar A aquel que le causara la muerte Y al mismo infierno su alma llevar Los rumores que inundan la villa rica Dicen que la dama esta de regreso Y que un trasnochador a dios suplica Con un lamento de arrepentimiento Líbranos señor
Cuando veas que la luna se oculte junto al mar Y en penumbras deje a la ciudad Cuando escuches que la brisa susurre un cantar A mi lado venid ya
TUS DIAS SON DE LUTO,
ESPERANDO LA NOCHE ETERNA,
PARA ESTENDER TUS ALAS AL OSCURO VIENTO,
Y VOLAR LIBRE Y SIN MIEDO.
DIBAGAS ENTRE HOJAS BLANCAS,
POR UN BOSQUE DE PALABRAS MAGICAS,
TRATANDO DE ENCONTRAR UN VERSO
QUE CALME TU DOLOR.
POETA GOTICO,
NO RIMAS, NO PIENSAS,
TAN SOLO ESCRIBES LO QUE EN OCASIONES
TE DICTA EL ALMA.
POETA GOTICO,
NO MUTILES TUS ALAS,
NO RASGUES TU PIEL,
NI CERCENES TU ALMA CON ESA LAGRIMA ENVENENADA.
HOY, TE VEO FIJAMENTE A LOS OJOS
FRENTE AL ESPEJO ROTO,
Y TE ORDENO AMABLEMENTE;
LIMPIA ESTA LAGRIMA NEGRA,
QUE RECORRE AMARGAMENTE NUESTRA CARA